Hoy es uno de esos días que no te provocan hacer nada más que mirar por la ventana y pensar un poco. Y pensando y divagando se me cruzó por la mente la idea de que necesitaba unos zapatos nuevos. Así es: no los quería, ni se me antojaba comprarlos. No, los necesitaba.
¿Qué pasa últimamente, que la gente cree que necesita tener más que los demás para sentirse bien consigo misma? ¿Es, acaso, lo que tienes un indicador de tu calidad como persona? ¿Por qué la sociedad se muestra tan juiciosa con el qué tendrá y el cuánto tendrá? Creo que esto es un gran.. no, un ENORME problema, ya que nunca podremos avanzar como individuos o como sociedad, si en vez de valorar a alguien por su inteligencia, por la calidad de sus ideas, por sus valores o por cualquier otro aspecto, lo hacemos por el modelito que maneja o por la ropa que usa, incluso por el área en la que vive o por el tamaño de su casa.
La gente se juzga incluso a sí misma por esto. Hoy en día, una persona considera que alcanzó el éxito al llegar a tener una posición económica que le permita mantener cierto estilo de vida, disponer de comodidades y que le quede para darse uno que otro gustito. No está mal, claro que no, pero uno no debe pensar que venimos al mundo para tener dinero, venimos al mundo a cambiarlo, señores. Venimos al mundo a dejar una huella. Y eso es, precisamente, lo que yo quiero lograr.
Santos Guacamoles
domingo, 3 de octubre de 2010
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Me dicen la primeriza.
A mí me gusta curiosear. Ver por aquí y por acá, y por allá también. Debió ser eso lo que me trajo hasta aquí, pero no sé a qué achacarle el hecho de que, nueve meses después de haber creado mi cuenta, haya regresado a publicar, por fin, una entrada en mi blog. Mi blog. Suena bien...
Todo lo que deben saber sobre mí está en Mi información, excepto el hecho de que soy una de esas personas a las que les molesta la mala ortografía. Ahí está, creo que con eso basta para hacerse una idea de mí.
Todo lo que deben saber sobre mí está en Mi información, excepto el hecho de que soy una de esas personas a las que les molesta la mala ortografía. Ahí está, creo que con eso basta para hacerse una idea de mí.
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